MI VOZ, EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS

Recuerdo con exactitud el día que regresé a mi oficina al cabo de la Licencia de Maternidad. Cuán extraña me sentí... aprisionada entre esas cuatro paredes, no lograba concentrar mi atención en el cúmulo de papeles sobre mi escritorio... todo estaba desdibujado... y en mis ojos, mis pupilas retenían aun la imagen resplandeciente de mi pequeña bebé de dos meses... -¡Díos mío!, ...me repetía mecánica y obstinadamente mientras iba de una lado a otro de esa oficina que en otra época gocé y disfruté de tal manera.... ahora nada de esto tenía sentido para mí, ...-¿Cómo puedo, dejar a mi bebé en casa? ...-¿Cómo me puedo perder la sonrisa de mi bebe?... todo,... mi carrera, mi profesión, mi mundo profesional, carecía en este momento de sentido y significación, mi corazón se partía en pedazos y no soportaba la ausencia de mi bebé.

La perspectiva de estar toda la jornada separada de mi bebé nublaba mi razón, ensombrecía mi día y apretaba mi corazón. ¿Cómo podía estar todo el día fuera de casa sabiendo que allí, en el calor de mi hogar, estaba un pequeño ser para quien yo era su más creíble, confiable, contacto con el mundo exterior, su apoyo, sostén y guía? ¿Cómo podía estarla privando en este momento de esa seguridad???

Así ...poco después, salí un día... para nunca más volver a aquella oficina. No fue fácil abandonar los años de trabajo, la felicidad de tener un trabajo productivo, bien remunerado, en un ambiente amable, y el bienestar económico... pero hoy, al mirar hacia atrás no me arrepiento de ello.

Hoy, cuando veo que cada vez con mayor frecuencia las mujeres jovenes abandonan a sus hijos para ir a su trabajo, vuelvo a reflexionar sobre ésta problemática de la Mujer.... ¿Cómo armonizar, lograr un equilibrio entre la necesidad del desarrollo profesional de la mujer y su misión de Madre, sin afectar la vida de sus hijos? Pienso que es indispensable ofrecer a la mujer posibilidades de desarrollar un trabajo sin necesidad de privar a sus hijos de su presencia protectora, ... el hombre, los gobiernos, las empresas, ...quizás en la Multimedia podamos hallar también respuestas a esta inquietud.

Soy, desde entonces, una voz que defiende los derechos de los niños... allí donde hay un niño pobre, un niño triste, un niño matratado, un niño sin esperanzas, allí quiero estar, para defender su derecho a la vida, a la educación, a tener un hogar, a la felicidad, al desarrollo de su personalidad. Quiero ser portavoz de esas voces infantiles que traen en su ser la semilla del mañana, esas voces del futuro , que claman por un mundo mejor.

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¡Qué alegría de ser uno de sus evaluadores para dos semanas! Por favor, perdóname que tomó tanto tiempo. Mi bebé acaba de recibir su molares ... fue tanto el dolor en la dentición. Gritó toda la noche, cada noche durante más de una semana.

De una madre a otra, su historia realmente golpeó a casa conmigo. Me sorprendió saber que usted tiene una hija de 19 años. Sus palabras eran tan poderosas, pensé para asegurarse de que su bebé todavía es un bebé!

Gracias por su voz,

Jennifer

Jennifer Ruwart Chief Collaborator JR Collaborations

Gracias por tu mensaje, Jennifer, cómo siento ese dolor de tu bebé con la salida de sus dientes!!! Es hermoso! Siempre que veo tu foto me da alegría verte con tu bebé. Espero que ya esté mejor!

Siempre que veo a mujeres jóvenes con sus bebés, recuerdo exactamente como si fuera ayer a mi hijita cuando era bebé y cuando veo que muchas mujeres tienen que dejar a sus bebés para salir a trabajar siento como si fuera mía esa tristeza de que tengan que dejarlos solos...

Desde entonces pienso permanentemente en la forma como la mujer puede trabajar sin dejar a sus hijos, sin abandonarlos. Pues tuve la fortuna de tener a mi madre siempre en casa y cuando llegábamos del colegio mis hermanos y yo (eramos seis, tres hombres y tres mujeres) la primera pregunta que hacíamos al abrirse la puerta era : Mi mamá está en casa? Y era una alegría saberla allí esperándonos, siempre con algo delicioso en su cocina. El día que no estaba era diferente , había un vacío que nada llenaba. Yo pienso que la mujer sí es el centro del hogar, y ese tiempo que una mujer pasa con sus hijos pequeños es tan valioso que no debe perderse esa oportunidad. Nada la puede reemplazar.

Muchas gracias por tu comentario. Me encantó.!

Un saludo especial,

Luz Marina