Cuánto vivimos de ti. De esos tiempos que fueron mejores y muchas veces peores. Pero que ciertamente recordamos inclusive como mejores. Porque hay veces nos aferramos al pasado como mejor. “Todo tiempo pasado fue mejor” dicen por ahí y uno como que se la cree.

 

Recuerdos. De nuestra infancia y cuando hablamos de ella y nos encontramos con viejos amigos, siempre la misma conclusión. ¿!Qué tiempos aquellos no?! Y aquí tengo que hacer algo que a lo mejor ni permitido está pero da igual. Porque así es como lo sentimos. Una pregunta con pura admiración.

 

Recuerdos. De la infancia, de la adolescencia, del primer beso, de las papaitas en cualquier manga por ahí, de chucha libertada, de la vuelta a Colombia con tapas, de goloza, de chucha americana (creo que esa era con beso), de carros chocones, de pedir permiso con miedo porque no lo iban a dejar a uno ir a dormir en casa de su amiga, de… y de… y de… de tantos recuerdos. Buenos todos. Hasta que tuvimos recuerdos malucos pero que yo en particular quisiera borrar para no darles más valor.

 

Recuerdos. De los mejores. En la universidad trasnochando hasta el cansancio. De montar en moto y de ir y venir con las amigas por ahí sin rumbo alguno. De paletas en Colos. De jugar tenis con Clarita Sánchez, Juan David Cuartas, René, Mari Londoño, Empanada, Dito, Hernán Velásquez, Cata García, Lina Flórez, y Lili… Jugadas en torneos hasta las 2 am que yo intentaba imaginar a nuestros padres yendo por nosotros a esas horas porque no le encontraba sentido. Hoy si. Y lo entiendo perfecto. Querían que fuéramos estos seres humanos de hoy. Que yo sepa ninguno esta dedicado a algo malo. Formados con disciplina hemos logrado nuestros sueños y más allá. Esa era la idea. Y lo lograron. A todos esos padres gracias. 

 

Recuerdos. De todo tipo. Pero recuerdos que al fin y al cabo nos mantienen con vida en los momentos de mayor soledad, o de tristeza, o de nostalgia, o de todas las anteriores e inclusive de felicidad. De mucha alegría. Yo saco esos álbumes llenos de fotos y es mucho lo que me río viendo las falditas de tenis que usábamos. Eran si acaso un dedo por debajo de la rayita permitida. Y así y con calzones de boleros nos íbamos a jugar. Y nos rotábamos los novios y era como si todo fuera permitido. Y nos prestábamos los amigos y en medio de una inocencia hasta hermosa transcurrían nuestras vidas que hoy recordamos con absoluto respeto y admiración.

 

Recuerdos. Qué seríamos sin ellos también. Nos hacen. Nos definen. Nos marcan para siempre. Aunque no debamos vivir del pasado. Recuerdos… Eso son. Porque entonces recordamos lo bueno que pasamos, los bailes de garaje, la brillada de hebilla tan tesa que tuvimos, el “please don´t go” que bailamos hasta el cansancio o las canciones de Air Suply. Mejor dicho recuerdos.

 

Recuerdos…de cuando conocimos a nuestro amor verdadero. Ese que dijimos este es. Y fue. Y nos quedamos ahí. Planto. Y hay quienes tuvieron la fortuna de plantar en el primero y hay quienes no. Y quienes se quedaron en el primer amor entonces sus hijos son grandes y mantienen una relación hermosa y han pasado hasta por las de San Quintín. Porque esos amores largos deben pasar pruebas difíciles de cuenta de la convivencia tan larga y de algo que a muchos les da miedo hablar. La fidelidad. 

 

Recuerdos. De muchas cosas. Hoy de mis amigos de infancia. De mis amores de adolescencia. De mis amores de adulta. De mis amores verdaderos. De esos momentos cuando fui tan feliz como hoy cuando puedo recordar tantos momentos vividos con tanta gratitud y esperanza de que donde todos estén todo esté bien con ellos. Que sus vidas sean lo que quieren y que si no lo es, tengan la capacidad de saber que nunca es tarde para lograrlo y para empezar otra vez. Porque de eso se trata todo esto. De intentar una y otra vez. Hasta que de repente te encuentras viviendo la vida de tus sueños. Esa. Esta. Justamente esta.

1Encouragement

Hola Martha. Gracias por tu historia de recuerdos. Creo que hay buenos y malos recuerdos. Creo que influyen en quiénes somos, pero no definimos quiénes somos. Disfruté instantáneas de tus recuerdos, sin embargo.